El estudio familiar juicioso de los datos nos cuestiona sobre lo que oficialmente implica la definición de Infecciones Respiratorias Graves Agudas (IRAG) "inusitadas".
No sabemos qué es lo que quieren decirnos en términos de pandemia, teniendo en cuenta la gravedad del término en relación a lo político.
Hemos indagado los datos de años previos en comparación a los datos relacionados con el comportamiento del virus y siguen existiendo datos que no cuadran.
En nuestro país ya vemos como se ingresa a la segunda etapa de manejo del virus y las dudas siguen surgiendo.
Sin embargo también vemos como, por cuestiones de la vivencia misma, la emoción derivada de la "realidad actual", termina por validar medidas de intervención social con fundamentos biopolíticos que justifican el "control".
martes, 28 de abril de 2020
jueves, 9 de abril de 2020
Antropocentrismo suicida
Serres, en su ensayo "el tercero instruido" dice que una de las características del hombre en su carrera miope por la supremacía, omite la necesidad de relacionarse, desde la humildad, con esos otros factores vivos de los cuales, no sólo depende, sino en medio de los cuales sobrevive o vive (él sigue, en sus reflexiones, otorgando a cada ser humano la posibilidad de escoger) y se desarrolla.
Textualmente dice:
"Perseverar sin cesar en su ser, ir incluso más allá de su perseverancia completamente desarrollada, rebasar conservándola, esta es la conducta de la locura. La paranoia podría definirse como la expansión de un rasgo local exasperado que vitrifica el espacio mental para no dejar ninguna posibilidad al crecimiento de otra variable. Presente, un psicótico erradica cualquier otra presencia, como en él la psicosis lo ha expulsado todo. Real, imperial, solar, persevera en su ser, se expande, convierte su entorno. La propagación de la patología rebasa todo lo que encuentra por delante y lo absorbe conservándose en ello (Serres, 1990, p.106).
Si creemos en la balanza de la justicia, esa que justifica la existencia del derecho, deberíamos mínimamente observar al sujeto de derecho (tal como nosotros seríamos), que tenemos al frente. Ya no hombre, mujer, ni humano. Sino un ente natural que vive, respira y que ahora nos da mensajes claros.
Y si la balanza legislativa que regula las relaciones de lo vivo estuviera buscando el equilibrio, estamos jodidos, por esa psicopata omisión que caracteriza nuestro modo de vida.
Yo no sé de dónde salió el virus que ahora nos tiene en casa. Si es una construcción humana, es claro que está fuera de control y que los gobernantes más soberbios, frente a ese sujeto de derecho que sigue siendo anulado, están asistiendo a la desaparición de derechos que sólo surgen en sus imaginarios cuando se omite la existencia de ese otro. Lo cierto es que es un ser vivo que ya está entre nosotros y deberemos acostumbrarnos a su presencia porque, como cualquier retrovirus, mutará y llegará periódicamente a encontrarse con nosotros. Pero si en efecto, es una zoonosis que pasó de animales no humanos al humano, es un mensaje claro al hombre, de que su supremacía solo se ha fundamentado en soslayar a ese entorno, que no es sólo un escenario de desarrollo vital para sí y que su inteligencia ha pasado de largo sobre la necesaria humildad que poseen todos los seres que logran estar en la tierra y garantizando su estadía-aprendizaje por tiempos prolongados.
Estamos atravesando un momento histórico, en el que muchos deseamos que, como colectivo demos respuestas a esas preguntas que, por andar arrasando con el otro, veníamos postergando. El panorama es desolador, pero es necesario seguir poniendo lo que depende de nosotros para seguir apreciando la belleza de la vida (o acercarnos a la apreciación de Ghibran cuando dice que "la belleza es la vida), incluso en momentos en los que la vida como la concebimos, la antropocéntrica vida, está siendo cuestionada.
Textualmente dice:
"Perseverar sin cesar en su ser, ir incluso más allá de su perseverancia completamente desarrollada, rebasar conservándola, esta es la conducta de la locura. La paranoia podría definirse como la expansión de un rasgo local exasperado que vitrifica el espacio mental para no dejar ninguna posibilidad al crecimiento de otra variable. Presente, un psicótico erradica cualquier otra presencia, como en él la psicosis lo ha expulsado todo. Real, imperial, solar, persevera en su ser, se expande, convierte su entorno. La propagación de la patología rebasa todo lo que encuentra por delante y lo absorbe conservándose en ello (Serres, 1990, p.106).
Si creemos en la balanza de la justicia, esa que justifica la existencia del derecho, deberíamos mínimamente observar al sujeto de derecho (tal como nosotros seríamos), que tenemos al frente. Ya no hombre, mujer, ni humano. Sino un ente natural que vive, respira y que ahora nos da mensajes claros.
Y si la balanza legislativa que regula las relaciones de lo vivo estuviera buscando el equilibrio, estamos jodidos, por esa psicopata omisión que caracteriza nuestro modo de vida.
Yo no sé de dónde salió el virus que ahora nos tiene en casa. Si es una construcción humana, es claro que está fuera de control y que los gobernantes más soberbios, frente a ese sujeto de derecho que sigue siendo anulado, están asistiendo a la desaparición de derechos que sólo surgen en sus imaginarios cuando se omite la existencia de ese otro. Lo cierto es que es un ser vivo que ya está entre nosotros y deberemos acostumbrarnos a su presencia porque, como cualquier retrovirus, mutará y llegará periódicamente a encontrarse con nosotros. Pero si en efecto, es una zoonosis que pasó de animales no humanos al humano, es un mensaje claro al hombre, de que su supremacía solo se ha fundamentado en soslayar a ese entorno, que no es sólo un escenario de desarrollo vital para sí y que su inteligencia ha pasado de largo sobre la necesaria humildad que poseen todos los seres que logran estar en la tierra y garantizando su estadía-aprendizaje por tiempos prolongados.
Estamos atravesando un momento histórico, en el que muchos deseamos que, como colectivo demos respuestas a esas preguntas que, por andar arrasando con el otro, veníamos postergando. El panorama es desolador, pero es necesario seguir poniendo lo que depende de nosotros para seguir apreciando la belleza de la vida (o acercarnos a la apreciación de Ghibran cuando dice que "la belleza es la vida), incluso en momentos en los que la vida como la concebimos, la antropocéntrica vida, está siendo cuestionada.
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Hoy cumplo 41
Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...