jueves, 25 de junio de 2020
Los puentes requieren dos lados para apoyarse
La soledad y el silencio que ha llegado a alojarse en casa desde que llegó la contingencia da cabida a procesos internos que se habían visto postergados. Yo creo que las cosas para nosotros en casa han sido bastante tranquilos, no hemos vivido el pánico, ni la paranoia, el miedo inicial que implica el desconocimiento de virus no nos llevó a la desesperación. Para Leo la cuarentena es su forma de vida "normal" y Anna tiene muchos episodios de querer estar en casa, aunque no poder compartir con amigos correr y encaramarse en árboles si ha sido complejo para ella. Sin embargo hemos venido atreviendonos a hacer algunas salidas en solitario, y con ayuda de "extrañas pero hermosas energías" hasta hemos obtenido permiso para movilizarnos fuera del municipio de Medellín, hacia el oriente. Entonces hemos caminado sobre la hierba, reposado sobre la hierba fresca y nos hemos dejado bañar por las frías aguas de aguas cristalinas y caudalosas, baños sagrados que han traido sociego.
Pero el encierro de la contingencia también ha permitido saber que cicatrices no están sanas e identificar dolores todavía vivos o identificar heridas que creíamos vivas y pero ya están secas, sin conexiones nerviosas.
Mi padre ha estado muy enfermo, creo que su pesimismo exacerbado terminó por tumbarlo y llevarlo justo al lugar en el que menos quería estar: el hospital. No voy a negar que su situación llegó a ser muy grave, pero con ella vinieron las preguntas sobre la vida y lo que la sustenta cuando nada de dignidad queda. Es claro que ya no hay una valoración ni una preocupación por sí mismo, su actitud parece indicar que siente que ya no puede con su vida y que por eso deben ser personas externas quien tomen las riendas y se encarguen. He visto empeorar esta situación con los años y ya me siento tan cansada de que viva crisis cada vez peores y que nada cambie.
La unica variable es la gravedad de las situaciones a las que se lleva a sí mismo, pero la reflexión sigue ausente.
Esta vez, después de que supe que su vida no estaba en peligro, me desligué completamente de la situación. Decidí ocuparme únicamente de lo monetario y de tener la claridad de que no iba a estar en calle, pero nada más. Estoy agotada y no voy a forzarme a hacer nada que no quiera. Y me siento tan insensibilizda que ya no quiero que después de vivir situaciones extremas venga a colmarme con su pesimismo y sus consideraciones de que todo puede ser peor.
Lo extraño es que esta vez ya no siento culpa. Ya no me siento mal por manifestar lo que siento y tampoco pesa en mí la obligación de mostrar un interés que ya no existe, sólo porque es un arísta de mi origen, él lo ha extrangulado lenta y dolorosamente. Lo ha asesinado...y con ello me ha hecho algo "libre".
No digo que ya no me importe, pero esto cambia mi relación con él, haciéndola mucho más liviana. Después de todo las actitudes del otro terminan por aniquilar el impulso (o nosotros el de otros) y las ganas que tenemos de estar a su lado. De eso también hay que hacerse cargo.
Lo que me parece doloroso es ver morir esa parte mía que se ocupda del otro solo por sentir un vínculo familiar o amoroso. Ya ni los lazos de sangre me resultan una justificación válida para sostener puentes que deban apoyarse en un solo lado, después de todo, ni las leyes de la ingeniería osan proponer algo como eso. ¿o estoy equivicada al creer, como Cerati, que el amor también puede servir como puente?
domingo, 7 de junio de 2020
sevensevensevensevensev..
Vivo inmersa en una relación de la que puedo hablar poco.
Las personas no me creerían al escuchar lo que es posible vive con él otro, juntos, en una cofradía cómplice de preguntas a las que nos enseñaron a ponerles límites. Pero nosotros no lo hacemos.
En su compañía me he dado cuenta de que "la vida es maravillosa, si no se le tiene miedo".
Con él todo es tan fácil y llevadero...
Celebro muchas de mis decisiones vitales, pero él, definitivamente ha sido la mejor de todas.
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Hoy cumplo 41
Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...