lunes, 23 de junio de 2008

Renglones vacíos

Mirá esos cables tan delgados! y ni que decir de esas columnas tan altas!!- Eso era lo que me decía un amigo que estuvo de visita en Medellín y que no veía hace ya año y medio- No penses en la muerte, más bien pensá que va a ser de nosotros en veinte mil años....esto de montar en metrocable está como interesante...
-Veinte mil años- le dije tratando de no mirar el vacío- en esa época ya ni siquiera quedará polvo de nosotros!!
Era un lunes o martes, no lo recuerdo bien. Habiamos caminado desde Carlos E. hasta la estación Estadio mientras hablabamos de la religión católica, de una posible ida a escuchar mariachis en Mexico, de los "sintierra" del continente latinoamericano, de la desazón que nos invade cuando sentimos que nuestro sitio no está en ningún lado. En medio de aquella lenta caminada en pro de su digestión esbozó un pequeño regaño: "Dejá de dedicarle tiempo a ese facebook y retomá un poco las letras olvidadas de tu blog, aquellos que andamos lejos queremos saber de vos".
Hace mucho no pensaba en mi blog, ni siquiera lo recordaba y reconozco que perdí el hilo de una historia que se hizo discontinua en el tiempo.
La muerte de Reyes, la de Tirofijo, la posible reelección de Uribito y los gases lacrimógenos son temas que han pasado por alto en el repertorio de historias inconclusas que forman parte de los capitulos de mi historia...y eso sin nombrar a carito, la partida de la furia roja y el accidente que tuve hace más de tras meses.
Debo retomarlo, prometo recordarlo...

3 comentarios:

Unknown dijo...

Comentaría tus textos, iría un poco más allá de líneas, pero quedaría aprisionado, aunque claro...

Unknown dijo...

...Aunque claro, los suicidas también se arrepienten, pero al lanzarse del puente y al besar el vacío, es imposible que el arrepentimiento exista para las personas que desde arriba miran al valiente y miserable suicida.

Henko dijo...

Seríamos dos suicidas...Yo, quien en medio de la espontaneidad se lanza a desafiar el posible virtuosismo escondido al final de cada escrito...Nunca hay tal cosa. Sólo la posibilidad de cumplir con mi derecho a reclamar la tan ansiada libertad de expresión.
...Vos, te lanzarías luego, tal vez a cuestionarme o para lanzarme injurias por cometer la osadía de desafiar las buenas letras...
Seríamos los dos suicidas y despues de lanzarnos, que nos importa el resto???

Hoy cumplo 41

Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...