sábado, 1 de diciembre de 2012

Remembranza literaria No.2



De nuevo he retornado a las letras ajenas que llamaron mi atención en otros momentos de mi historia. Algunos todavía puedo asirlos. Así que hoy y con ganas de retomar un poco de historia, al compás de Big Bill Broonzy y su canción Get Back, extraída de Jazzuela, mientras veo y escucho llover, retomo algunos encuentros con escritos que me hacen repensarme constantemente.
Pues bien, el escrito que quiero retomar fue leído hace unos cuantos días y tiene todo que ver con una idea que tengo rondando mi cabeza y que ando elaborando. Tiene que ver con la "conexión" que siento entre mis emociones y mi cuerpo. La forma en la que se enferma y las elaboraciones que debo hacer para sanarlo. Por ello no quiero perder de vista el siguiente fragmento de "La montaña mágica":
"Ojalá supiera...-añadió Hans Castorp, poniéndose las dos manos sobre el corazón como un enamorado- por qué tengo estas palpitaciones tan fuertes; es muy inquietante, me preocupa desde hace algún tiempo. Se tienen palpitaciones cuando uno espera alguna alegría extraordinaria o cuando tiene miedo; en resumen ante las emociones fuertes, ¿no? Pero cuando el corazón se desboca por sí sólo sin causa y sin razón, por voluntad propia, se me antoja casi escalofriante, entiéndeme, es como si el cuerpo siguiese su propio camino y ya no guardara relación alguna con el alma; en cierto modo como si fuese un cuerpo muerto que, en cambio, no lo tuviese del todo (lo cual es imposible) y tuviese una vida propia e independiente: le siguen creciendo el cabello y las uñas y, según me han dicho, sigue desarrollándose en él una actividad física y química de lo más intenso..."

No hay comentarios:

Hoy cumplo 41

Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...