miércoles, 21 de mayo de 2014

¿Tripofobia?


Cuando era pequeña y tenía fiebre soñaba que recorría levitando un camino que me llevaba fuera de un agujero oscuro, al salir de éste y alejarme podía ver que me hallaba en un espacio lleno de agujeros oscuros de diferentes tamaños expuestos de manera irregular pero continua a lo largo y ancho de un paisaje que se extendía hasta donde mi visión lo permitía y cuyas bocas o aperturas a la superficie eran superiores al resto de relieve del terreno, parecía como si tuviesen una carnosidad prominente que rodeaba sus diminutas salidas. Era un vasto espacio que me hacía experimentar una extraña sensación de lividez a la que se sumaba mi certeza de ser una partícula infinitamente pequeña. En esa medida odiaba tener fiebre, porque cualquier incremento en mi termostáto natural me transportaba misteriosamente a aquel paisaje de visiones aterradoras.

Por mucho tiempo olvidé esa sensación. Necesitaba evadir el malestar que me producía.

En la medida que crecía hubo momentos específicos, pero espaciados, en los que volví a tener esas visiones acompañadas por esa particular sensación que me remitía irremediablemente a la infancia y, obviamente, a mis miedos, así que luego de vivirlos los sumergía voluntariamente en una espesa niebla mental procurando que el olvido los consumiera con rapidez, y en efecto lo lograba.

Ahora y con las firmes intensiones de vivir un embarazo tranquilo y consciente, he percibido una nueva aparición de aquellas visiones que se han hecho regulares. Éstas se generan sin necesidad de ser impulsadas por cambios de temperatura corporal pero continúan afectando mi estado de conciencia. Al buscar información al respecto encuentro que existe una fobia a los conjuntos de agujeros que algunos expertos, como el profesor Wilkins,llaman tripofobia y que relacionan con "la repulsión, la enfermedad, el daño físico... y es posible que por una cuestión evolutiva algunas personas sientan rechazo a este tipo de texturas"(http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/10/31/neurociencia/1351708780.html), pero esta explicación no satisface mi inquietud. De hecho, tal y como se sugiere en algunas de las páginas en las que he buscando información, he tratado de enfrentarme a mí misma exponiéndome a ver imágenes específicas que inicialmente me generan una que otra sensación molesta pero que, si quiero ser absolutamente honesta conmigo, nada tienen que ver con la extraña sensación que me invade cuando tengo esas particulares visiones.



Al sentirme, y simultáneamente indagando, me he dado cuenta de que esta sensación no se replica al ver simplemente agujeros sino también al ver otro tipo de estructuras que se repiten en la naturaleza como la aglomeración de las semillas de la granadilla o de la maracuyá:


La gestación ha hecho que me pregunte, debido a la frecuencia y la naturaleza de las imágenes que me generan esa sensación, si existe algo que a lo mejor tenga que ver con algunos recuerdos a milenarios que conservo como individuo "equis" de la especie los cuales es necesario conservar como estrategia evolutiva y de protección.


Sin embargo hay algo que no puedo olvidar y que es necesario tener presente al esbozar estas conjeturas y es que la frecuencia de su aparición parece estar relacionada con la gestación y con la cercanía a ésta, puesto que la frecuencia de mis visiones era mayor en la temprana infancia y se fue perdiendo en el tiempo, pero ahora vuelven, justo cuando me encuentro de nuevo como protagonista de un proceso de gestación pero en un rol diferente.


Hasta ahora sigo sintiendo cierto recelo pero ya no tengo miedo y no me opongo a experimentar esas sensaciones que, a pesar de mi racionalidad, siguen moviendo profundas y extrañas fibras de mi alma. Pero algunas cosas han cambiado con ayuda del tiempo, ahora me siento dispuesta a afrontarlas con menos temor, mucho más asombro y sobre todo, con mucha humildad ante esos mensajes aún indescifrables que subyacen en mí y, que a veces, me cuesta escuchar.



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Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...