miércoles, 17 de febrero de 2016

Comenzar a despedirse

Ahí estás, casi mudo por una tos seca que tiene anudada tu garganta.
Debe ser una pugnante necesidad de decir cosas que no sabes cómo expresar y que están llenan tu alma de emociones contenidas y atiborradas en tu garganta, esperando el momento de ser.

Ahí está él, entregándose lentamente, perdiendo el miedo a fundirse con el todo.

Tu estás ahí, silencioso e inerme frente a tu inconsiente,
inconsciente que ya comienza a dar señales de removerse desde sus cimientos. El origen de tu vida te conmina a ello.

Él se ríe y luego guarda silencio.

Tú te quedas serio y guardas también silencio. Silencio sepulcral, del que aduras penas logró sacarte una aguapanela caliente con limón.

Él comienza a antregarse.

Tú, ellas, ella, nosotros y yo, sólo podemos guardar silencio, mirarlo a los ojos y agradecerle por todo.

No hay comentarios:

Hoy cumplo 41

Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...