jueves, 20 de abril de 2017

29 de marzo de 2017

Todavía me parece increíble la forma en la que mis pasos desprevenidos me han guiado hacia horizontes itinerantes y efímeros.
Vamos a 34mil pies de altura y faltan escasas dos horas para aterrizar en Miami.
Anna se quedó en casa con mi madre, mientras Leo y yo volamos persiguiendo el eco distante de las guitarras estridentes.
Tengo tantos paradigmas, fundamentados a priori, por derrumbar: el consumo exacerbado, la teleadicción, el sonambulismo colectivo frente a la vida, el sinsentido generalizado.
La consecuente estupidez decisiva de la que pocos pueblos contemporáneos han podido trascender últimamente (el Brexit, el plebiscito y el triunfo de Trump).

Es el primer viaje para el que, cómo preparación, tuve que poner la mente en blanco, tratando de gestar la posibilidad de sorprenderme. Tratando de dejar de lado los prejuicios y la prevención que siempre me ha causado ese territorio.

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Hoy cumplo 41

Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...