Y yo que me estoy volviendo re-chillona...
Por eso estoy disfónica, con los ojos henchidos...y con un huequito super doloroso en el pecho...
Pero que bendición tener cerca un ratico a quiénes queremos tanto es puro líquido vital, nutritivo y humectante para el espíritu.
Somos unos bendecidos...agradecemos por eso!
No hay comentarios:
Publicar un comentario