Aprendiendo a enfrentar mis mayores miedos, aprendiendo a respirar y a reconocerme sola en medio de este proceso de autoreconocimiento.
Aprendiendo a valorar la presencia de las personas que quiero.
Volviendo el agradecimiento un hábito.
Vine a Chile a reconocer la posibilidad de la transformación que llega cuando los hacedores de la magia somos nosotros mismos...y estoy en esto, puliendome.
Lo único claro es que este es un viaje espiritual, disfrazado de académico.
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