lunes, 22 de enero de 2024

Cierre de la tercera década

Este es mi último cumpleaños de la tercera década.
Y ha sido absolutamente mágico, sanador, conmovedor y transformador...

Comenzó desde el viernes que llegó Wil, después de 5 años de no verlo. Leo y yo fuimos a recibirlo al aeropuerto, al poderlo abrazar nos estrechamos fuertemente y todas las palabras huyeron de mi cerebro y mi mente. No fui capaz de modular nada. 
Eran demasiadas emociones juntas...

Yo suelo levantarme con ganas de no hablar por teléfono, tuve que replantear hoy mi postura cotidiana, disponerse agradecida y amorosamente, por eso mientras avanzaba la mañana tuve que obligarme a la apertura, puesto que desde temprano recibí tantas palabras bonitas, escritas y habladas. Muchas personas bellas, sacaron un instante de su tiempo para hacerme sentir que celebran que esté viva. Y hallo en eso todo un acontecimiento sorprendente!

A través del desayuno, la comida, el postre, las llamadas y los mensajes cálidos, pude sentir, el bálsamo refrescante que llegaba con cada iniciativa de personas que se acercaron a través de la palabra, objetos y acciones.

Es un balance hermoso comenzar a cerrar esta tercera década, sintiendo el eco de manifestaciones amorosas por diferentes medios. Sobre todo porque sé que no soy ninguna dulzura, porque tengo plena conciencia de que mi carácter termina haciendo de fuerza magnética que repele  a muchas personas. Sin embargo, hoy me sentí acogida y abrazada. Impresionante motivo para celebrar y agradecer.

Celebro y agradezco mis 39!


martes, 2 de enero de 2024

Para este año...

Este año 2023 me dejé llevar de mi sensibilidad y me dejé acompañar como nunca. 
Me dejé consentir y cuidar e hice lo propio. Me abrí a sentir miedo a mi vulnerabilidad.
Escuché mis sueños (oníricos y no oníricos).
Me entregué al misteriosos proceso de sanar, encontrandome para ello con mi sombra.
He tenido que mirarla a los ojos y enfrentarla, no sin miedo, porque al principio reconocerla me terrorizaba.
Ahora, para el 2024, se que debo caminar con mi sombre, porque ahora tengo la certeza de que no hay forma de caminar sin acogerla.
Por eso me abro, más que nunca al reconocimiento de que éste es un camino solitario, que no implica caminar sin compañía, sino que, para recorrerlo debo asumirlo sin compararme, siguiéndome a mi misma y dejando que mi intuición y sensibilidad  continúen siendo mis guías.
Es tiempo de aprender a dar, pero desde la bondad.
De concentrarme de forma muy enfocada en lo que quiero y necesito, sin disvariar. Es algo que ya sé hacer, no puedo menospreciar es capacidad.

Anna pidió enforcarse en dejar atrás sus miedos y en trabajar la lectura fluida, mientras que Leo dice que necesita trabajar sobre su ira y el manejo que le da.



Hoy cumplo 41

Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...