Hace un tiempo me di cuenta que tenía una imperiosa necesidad de tejer y me involucré tanto que podía sentir que devenía en el tejido mismo. Abrirme a tejer siguiendo esas filigranas de múltiples sentidos podia tener muchas consecuencias, pero ayer pude detenerme, volver la vista atrás y apreciar el tejido. Al verlo de esta manera, de alguna manera reflejado en el documento que tenía en las manos, pude reconocer la cantidad de hilos involucrados. Entonces, muchas sensaciones me invadieron, pero hubo una particularmente nítida: la de sentirme acogida por unos lazos amorosos que siempre me acompañaron.
Y esa fue una sensación que estubo presente Me di cuenta que este tejido había sido posible, fundamentalmente, porque conté con un entorno amoroso que cuidó, motivó y potenció mi deseo de tejer.