miércoles, 24 de septiembre de 2014

Ya no sólo dar...darse.

A pesar de que las intensas oleadas de calor que vienen alternándose con noches y madrugadas frías (y aveces lluviosas), casi siempre el meridiano llega con un sol radiante y ardientísimo que convoca a una ducha fría o a la siesta después del almuerzo. Casi todos los días llego a casa al medio día y el calor lo único que hace es reforzar mi cansancio, justificado en 8 kilos adicionales a mi peso normal.
Ahora mis caminatas diarias se ven mediadas por la sensación de ensanchamiento y estiramiento del útero y, por si fuera poco, el incremento de peso sobre mi vejiga genera una constante necesidad de micción que no discrimina lugar ni horario...
El dolor en mis costados y en los músculos lumbares, consecuencias del reflujo que me recuerda que ahora debo dormir con mi tórax formando un ángulo con mis piernas y no en posición horizontal, aqueja mis horas de concentración frente al pc y ralentizan la ansiada culminación de la tesis.
Puras nimiedades comparadas con el hecho de saberte conmigo, con el hecho de poder sentir tus tiernos pataleos en mis costillas o los manotazos en mi vejiga para saludar a papá. Poca cosa son el doloroso rozamiento de tus pequeños pies con mis costados o los abruptos golpes a la hora de manifestar tu hambre, comparados con el logro de haber transformado cualquier vestigio de tendencia egoísta, comparados con la posibilidad de reconocer que antes sólo sabía dar... vos me estás enseñando a entregarme.

domingo, 14 de septiembre de 2014

lunes, 8 de septiembre de 2014

Lecturas "recomendadas"


Al comenzar el embarazo mis ganas de leer disminuyeron.
Los tres primeros meses todo lo que implicaba alguna actividad me producía mucha pereza. sólo quería nadar, descansar y a veces dormir. Pasaba horas tendida en la cama pensando en quién sabe qué y esperando que me llegara alguna iluminación para saber como enfrentarme a mi desubique.
Con los días vinieron algunas ganas sutiles de leer, los "antojos" que me asaltaron a veces eran de lo más díscolos y descabellados, pero en muchas ocasiones los textos con los que me encontraba parecían dar respuestas a mis preguntas:
Primero se me atravesó en el camino "Revelación Mesmérica" un cuento de Poe que me hizo pensar en asuntos de la encarnación y de la desencarnación.
Luego vinieron algunos fragmentos específicos del Silmarillion de JRR Tolkien. Reminiscencias de mi adolescencia que combinaban de una forma extraña con las referencias del cuento previamente nombrado.
Despues me volví sedienta de matemáticas infantiles y vino a mis manos el diablo de los números, matemágicas y algunos escritos sobre geometría sagrada.
Al enfrentarme a la decisión de hacer un texto de reflexión sobre nuestra relación con el entorno natural, se me cruzó en el camino "el contrato natural" de Serres, libro que agradezco a la vida por la cantidad de tranquilidad que regó sobre mi angustia.
También manual para el desarrollo temprano, como aperitivo para recordar cómo fortalecer habilidades motrices...y para reconocer que tristemente no sé nada de niños...como si mi yo misma no hubiese sido una niña.
Y finalmente, con el que ando a pasos leeeennnntoooos: En busca de la política de Bauman.


Hermosa mía, tu presencia en mi vida ha traído a mi gourmet literario toda una combinación extraña de temas que no puedo explicar desde lo racional, cada uno de los textos encontrados en su momento ha saciado mi sed...sed momentánea que todos los días se renueva a través de preguntas y respuestas que me acompañan mientras camino hacia el instante en el tu piel se encuentre con la mía.

miércoles, 3 de septiembre de 2014


Vamos a cumplir 31 semanas juntas y mis niveles de estrés están normales, pero están.
Pero no te preocupes, nada que ver contigo, bueno por lo menos puedo decirte que tu no me estresas. Lo que si debo reconocer es que tu llegada está en ciernes y eso acorta mi tiempo para entregar la tesis de la maestría, pero finalizarla antes de tu llegada nos garantiza que todo mi tiempo sea tuyo lo que espero hacer en menos de un mes.

Así que te cuento que mis días transcurren entre los quehaceres hogareños, el trabajo, los informes, la tesis, la tesis, la tesis y al final o al principio del día siempre saco tiempo para sentirme muuuuy embarazada y conectarme mucho contigo, hacer ejercicios juntas y sentir mucho tu presencia en mí.
Eso a veces me hace sentir mal conmigo misma, me reclamo no poder sentarme tooodo el día en silencio, disfrutando ese especie de telepatía en la que me siento extraordinariamente conectada contigo "hablándote sin decir nada" o cantándote nanas o diciéndote lo muy feliz que me siento de que estés conmigo, pero no, también debo aprender desde ahora que debo repartir mi tiempo y organizar prioridades que nos beneficien como el equipo que ahora somos.

Hoy cumplo 41

Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...