Llevamos a Mallku a casa de mi madre y fuimos al concierto semestral de "en el garaje" antes de que se vaya Juan Pablo.
Fue un concierto tranquilo y sosegado en el que la banda estuvo hiper ensamblada. Fue hermoso poderlos escuchar, transparentemente cohesionados.
Una vez salimos estaba brisando y Leo y yo decidimos caminar hacia el parque.
Y caminamos por la avenida el poblado, vacía, húmeda y fría.
En ocasiones parábamos para buscar donde orinar y a ratos fumábamos y tomábamos tragos de ron.
Después a Leo se le ocurrió ir a un espectáculo de improvisación donde nos reímos un rato.
La llegar a casa bebimos algo más de ron.
Despues dejé aflojar mi lengua y le hablé de mi dolor, que a veces extrañaba ese dolor constante. Que me estaba tocando aprender a vivir sin ese peso constante. Y qué me sentía como Job, acabado de ser abandonado por Dios. No podía ser que la fortuna por fin me sonreía. ¿Qué diablos había hecho para merecerlo?
Antes de dormir nos besamos e hicimos el amor lento y tranquilo.
Al día siguiente estaba con la garganta hiper inflamada y me dolía la cabeza.
Había estado enferma o a lo mejor la manifestación de ese dolor me habían raspado la garganta...pero el parche fue tan fascinante que solo lo pude sentir de sopetón en la mañana, justo después de haberme entregado a la bohemia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario