Nunca había tenido esa perspectiva al interior de un carro.
Nunca lo había visto manejar.
Y nunca había "estado" al volante de un carro con la cabrilla a la derecha.
Todo sucedía en el lado "equivocado"....
Minutos después pudimos caminar con él y meternos a un supermercado en las afueras de la city (como él le dice).
Veíamos ese rostro y ese cuerpo que tanto amamos, mientras el conversaba en inglés con la persona encargada de la máquina registradora.
Se escuchaba un eco extraño. Se percibía como si fuese música. Él decía que esa música no existía.
Lo acompañamos a mercar...el estaba con nosotros y nos llevaba a pasear por Melbourne.
Todos los que estuvimos en esa llamada, estábamos en un rincón diferente del mundo, estábamos aquí y simultáneamente estábamos allá.
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