Constante búsqueda de bienestar. Confundimos la espiritualidad con la búsqueda del bienestar. Actualmente se habla del asunto de sanar. Actualmente hay un enfasis exacerbado en el cuidado del cuerpo. El problema es que el cuerpo queda por encima del desarrollo espiritual.
Dejamos que otros hagan el trabajo. Lo miradores o solo dejamos. Segurísimo (escuchar palabras), cómo si solo por escuchar ya consideráramos que estamos en el camino de la iluminación.
Cuando estamos en el camino nos damos cuenta de que cada uno tiene una realidad o forma de hacer que no funcionan como a otros. No podemos convertir un guia en nuestro padre. Pero nos encanta que nos digan lo que debemos hacer (cómo en la religión).
Buscar la seguridad y el no-cambio. Incapacidad de ser resolutivos y adaptarnos a situaciones nuevas.
Debemos aprender amar el cambio y la impermanencia.
Rechazo al esfuerzo. Hacer lo mínimo. Tanto das, tanto recibes.
Huida constante del dolor y la tensión. El trabajo espiritual genera una tensión consciente.
Mal uso del lenguaje. Asumir conceptos de forma rápida, sin elaboraciones profundas.
Considerar que estás situaciones las viven otros, todo el trabajo espiritual es para asumirlo desde sí.
El proceso de los demás es suyo.
La búsqueda no es cambiar el mundo, es cambiarnos a nosotros.
La disciplina es una de las cosas que comenzamos a fortalecer cuando queremos estar en este proceso.
La exigencia y la queja, la rebeldía.
Creencia de que no hay que seguir a nadie porque cada cual tiene su propio camino.
De comenzar a ver, entender y aceptar las ayudas que el universo nos envía.
Acatar la autoridad interna.
Comienza a generarse un mayor apertura a los demás y hacia el servicio
No podemos exigir a los demás lo que nosotros no somos capaces de hacer.
Darle toda la legitimidad a la emoción. Esto pasa mucho en las redes sociales. Cómo si tuviese una consciencia que habla de lo espiritual. No podemos creer que la emoción es la verdad de lo que vivo. Eso no me hubica en el centro del mundo ni me da derecho a actuar menospreciado o por encima de los demás. El adolescente vive mucho intensamente...la sensación de vivir.
La espiritualidad no tiene que ver con la emocionalidad ni ese psiquismo.
La espiritualidad busca la ataraxia, la no pasión. La imposibilidad.
La inconstancia frente a la asunción de compromisos. Hacia si mismos y los demás...el compromiso es un esfuerzo sostenido en el tiempo.
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