jueves, 14 de agosto de 2025

Aquí estás, eres mi reto...y necesito dejarte atrás...es un regalo que quiero darme.
El pasado nos persigue, 
La energía nunca muere.

domingo, 11 de mayo de 2025

Primera luna

Soñé que estábamos en Australia y que nos teníamos que devolver porque yo tenía que barrer el cuarto de Anna.
Cuando llegábamos a casa la habitación de Anna tenía un patio grande, lo barrí y después volvíamos al viaje en el que estábamos.
Pero había algo novedoso. Ese espacio era nuevo, antes no estaba allí.

En la anoche, antes de dormir ella me pidió que fuera al baño. Parecía que su primera luna había llegado.
Justo hoy. Mi décimo día de la madre. 
Justo en mayo, como me pasó a mí.

jueves, 24 de abril de 2025

Hay niveles

Está bien amar y querer entregarme, pero no al punto de entregarme y olvidarme de mí a niveles que puedan extinguirme...
Ese no es el tipo de llama que quiero...

viernes, 11 de abril de 2025

El susurro del páramo

Le pregunté al páramo qué debía leer en este momento. En este hoy.

Comenzamos a subirlo, caminamos mucho rato, desde las 9:00 am hasta las 3:00pm. Todavía nos faltaba una hora y era la más compleja y larga de todas.
Anna, ya viendo la cabaña en lo alto, exhausta, me pidió de regresáramos a casa.
Me detuve y la escuché.
Estaba rendida, le dolían los pies y quería descansar.
No tenía argumento alguno para comparar mis reservas de energía y de voluntad con ella. 
No era necesario. 
La sabía más pequeña y con un hermoso y potente río que crecía a través de ella.
Ningún proyecto, ninguna persona y ningún paisaje podían pasar por encima de ella. 
Quería que pudiera sentir que ella era quién sabía qué decían su voluntad y su cuerpo en la medida en la que se leía a sí misma.
Entendí que no eran las condiciones para ingresar. 
Tomé nuestras cosas y nos devolvimos.

Pero este día dejó varias marcas que quiero que sigan estando presentes.
Fue en día en el que la pasamos juntas, muy juntas.
Que a pesar de distanciarnos y conversar con nuestros compañeros, siempre volvíamos o adelantábamos para saber cómo y con quién estaba la otra.
Nosotras juntas éramos nuestro hogar estando ahí.
Nos apoyamos todo el tiempo.

Tuvimos cinco regalos impresionantes:
El primero, paisajes imponentes que pudimos apreciar y que nos llevaron a percibir lo sublime, en la medida en la que nuestros pasos guiaban el camino.
El segundo, que fue no llovió. Caminamos en un día seco, a pesar de la época de lluvias. Sabemos que eso lo hizo más cómodo.
El tercero, fue que antes de comenzar a subir lo que faltaba, con ella a-go-ta-da y tratando de recargar energías, apareció, de la nada una persona que podía guiarnos de vuelta al pueblo.
El cuarto, fue  que ya de regreso, solas en el bus, un atardecer precioso se manifestó frente a nosotras. Recostadas en los asientos, con los zapatos mojados y las medias sucias metidas en ellos, muy pero  muy cansadas,  amamos sentirnos juntas juntas.
El quinto, fue la luna llena, que nos dejó ver su rostro cuando estábamos a punto de llegar a Medellín.

De regreso, tenía muchas preguntas, las primeras eran por los menores que estaban con nosotros y lo que cada edad y experiencia potencia para que sean ellos. Por un lado, por los estudiantes que se quedaron con Robinson (era una responsabilidad compartida), y la otra era por Anna, y es que a pesar de que sabía que estaba trabajando, confieso que ví en esta salida, en ninguna antes, la posibilidad de llevarla, para que se sumergiera en lo que pasa cuando se hacen proyectos con los estudiantes. 
Y las segundas, porque me quedé pensando en Robinson, en lo que leo de él: la pasión que se contagia cuando una persona ama algo, la sensibilidad a la escucha del mundo cuando sus señales nos transforman desde las filigranas más íntimas y cuando cuando las dos primera se vuelven una clara señal que nos permiten saber desde dónde podemos brindar- nos al mundo, nuestra potencia creativa desde lo más profundo de nuestra alma.  
El mundo me mandó muchos mensajes y yo tengo muchas preguntas.
Estoy un poco abrumada.
Pero sé que si las dejo florecer, en mi espíritu, voy a poder transformarme atravesándolas.

Está acabando el día y sé que en el fondo, mi mayor inquietud fue resuelta:
Sigo sintiendo que una de las cosas que me permiten caminar sin abandonarme a mí misma, es que debo abandonarlo todo cuando el vínculo amoroso, cuidadoso y nutritivo, que en mi caso sólo nace de lo reflexivo (porque eso, desde los recuerdos construidos de mi percepción de realidad- que siguen siendo señales para leerme y a volver a pasar por la el corazón, por ende por el cuerpo - me llevan a sentir que estoy en un contexto que me seca el espíritu.  
Sentí claramente que el cole, como siempre está en partos, transformándose y simultáneamente siendo.
Pero yo me estoy sintiendo poco creativa. 
un poco agotada, de hacer sin tener el tiempo de detenerme y reflexionar.
Puede que ahora, en esta edad,
8 años después de llegar al colegio.
Pero es que la vida me atraviesa y, ahora, tengo una adolescente, de esas de las que supuestamente soy capaz de acompañar a diario, en lo que la vida me asigna y la naturaleza del vínculo (y de lo que construyamos juntas) puede potenciar.
Sienta que  mi potencia en este momento tiene que ver son reflexionar (eso que tanto pido) y dejar que esas construcciones, que solo suceden cuando nos permitimos el encuentro transparente con nosotros mismos y con los otros. Pero esto, sin existe la posibilidad, debe aprenderse en familia. Por eso siento que hoy solo quiero reflexionar sobre cómo todo eso que he pensado y pienso florece, pero esto es reconociendo que ella, él y yo, somos un acontecimiento (en nuestras propias vidas) en el que he depositado mi fuerza vital, a veces apegada, porque sé que son mis propios límites y, con los años, he entendido que asumir postura ha sido una de las fuerzas más profunda y amorosa que he puesto en las cosas en las que me empeliculo a construir. 

Nada es un motivo más valioso que ese. Es un hecho, la decisión está tomada.

Todo es muy claro. 
"Debo irme". 
Fue el susurro de mi propia vos que el páramo me susurró en la distancia.


jueves, 3 de abril de 2025

Tengo clase en la EIA y los días están fríos. Desde el bus, mientras escucho una entrevista de Jorge Calavallo a Carolina Sanín, veo pasar los árboles, nosotros autos y la bruma.
No entiendo por qué amo tanto estás condiciones meteorológicas...

martes, 18 de febrero de 2025

Autocreacion

Pensar en el proceso creativo del doctorado, porque lo asumo así, me hace reconocerme como otra. Fui una cuando comencé el proceso, fui otra cada semestre, vine super revolcada y conmovida de Chile y fui muy diferente al final. Muchas de las cosas que me interesaban cuando arranqué y al finalizar muchas cosas de esas se habían transformado.
Pero hubo algunas que siento que decreté en al principio y que nunca me di la posibilidad de perder de vista. Ejemplo de eso fue tener lamclaridad de que era un proceso espiritual y que solo confiar y soltar un montón de cosas, me permitía fluir. Cuando soltaba todo salía cómo tenía que salir, cómo si el poder radicará en soltar y en confiar. 
Creí que iba a salir super estructurada y no. Salí sintiéndome pequeña, invisible, con la certeza de estar en un proceso de cambio y en un ejercicio creativo que ya no me presiona, pero que sigue en cocción constante.
Me gusta esto, esto de sentirme otra. De tener preguntas todos los días y en escucharme en ese proceso. Ahora, por ejemplo, ando dando clases en la EIA y en el cole y siento que hay algunos visos de cosas que me gustan y que quiero seguir haciendo. Me gustan las clases, hiper enfocadas en ciencias, de muchas temáticas que me pongan en el ejercicio bde aprender...amo aprender y no sólo desde la estructura racional. Hay algo en mí que se desestructuró y ese fue un proceso espiritual. Por qué detener este autocreacion mística? No tengo que llegar a ningún lado...estoy conmigo.

jueves, 30 de enero de 2025

miércoles, 22 de enero de 2025

Comienza la cuarta década

Este ha sido un cumpleaños completamente conmovedor.
Tengo el alma movilizada.
Agradecida por todo el amor recibido y la compañía honesta y sentida que me ha rodeado.
Pero también me agradezco haber comenzado a entender que cuando uno decide vivir en el amor, darlo y recibirlo, la vida se transforma de formas misteriosas, pero hermosas.

domingo, 5 de enero de 2025

Al norte de Melbourne

Sydney es una ciudad impresionante. Sus edificios altísimos pueblan las calles de su centro. Alrededor los suburbios de casitas cada vez menos altas y distancia con los vecinos caracteriza la periferia.
En los primeros días de enero hace bastante calor y el sol abraza, pero permite caminar sus calles.
Para llegar a ella, los límites de velocidad son de 110km/h y eso, a mí, me pone nerviosa.
En el centro las calles son vivas y se generan conglomeraciones en torno a artistas urbanos animados.
En algunos centros comerciales se ven tiendas de diseñador, pero sus pasillos que, combinan el blanco con el negro en los techos y los marcos de las puertas de las tiendas, me genera algo de saturación mental.
El complejo del metro es eso, complejo. Bastante enorme y con muchas líneas y plataformas. Incluso hay estaciones que tienen varios pisos de líneas ferroviarias.
La población es impresionantemente diversa. Uno aquí no sabe de dónde es la otra persona y catalogar a alguien es un asunto absurdo. 
En todas partes se escuchan múltiples lenguas y se aprecian iglesias de infinidad de religiones.
Nosotros nos quedamos en un barrio de población china y entender qué ofrecen sólo leyendo sus carteles es imposible.
Volveremos a Melbourne mañana. Con el corazón contento y agradecido por poder semejante metrópolis. 
Tendremos ocho días más para, en calma, terminar nuestra visita al pedazo de corazón que tenemos en estas tierras australes.

Hoy cumplo 41

Y me llegaron mensajes increíbles, que conmovieron mi espíritu. Estoy muy agradecida con este camino... ...